Opinión:
Alimentos orgÁnicos, una oportunidad para Chile
Sergio Seguel
Subdirector Nacional de ProChile
Durante los últimos años, el sector agropecuario y sus derivados alimentarios e industriales han logrado establecerse como el segundo más importante en cuanto a generación de divisas para nuestro país, luego de la minería. En su conjunto el sector agroalimenticio exporta anualmente más de US$ 11.000 millones, lo que representa un 22% del total de los envíos chilenos al extranjero. Entre 2005 y 2009 las exportaciones de alimentos chilenos crecieron un 128%, esperándose que para el año 2015 éstas lleguen a unos US$ 20.000 millones, lo que posicionaría a Chile en la competitiva lista de las diez mayores potencias alimentarias del mundo.
La ambiciosa y eficiente visión emprendedora del sector privado, apoyada con acertadas políticas de Estado, han aprovechado la oportunidad brindada por una creciente demanda de los mercados internacionales, generando el gran éxito de nuestro país en esta actividad exportadora. El desafío actual es seguir aumentando las capacidades del sector para mejorar los niveles de competitividad.
En este contexto, las exportaciones de productos orgánicos representan una ventana de alta competividad y una oportunidad de posicionamiento importante para Chile. Los envíos de este tipo de productos, durante la temporada 2009-2010, alcanzaron las 27.775 toneladas, de las cuales 13.545 fueron de fruta orgánica fresca (40,3% manzanas; 29,7% kiwis; 16,8% arándanos; 11,7% paltas); 8.957 de productos orgánicos procesados; y 5.244 de vinos elaborados con uva orgánica.
En relación a las 8.957 toneladas exportadas de productos orgánicos procesados (99,3% dirigidas a Europa y Norteamérica), cabe destacar que el 46% corresponde a manzanas deshidratadas, pulpa y jugo concentrado; 21% a frambuesas congeladas; y 6% a mora congelada. Por otro lado, la superficie total de viñas orgánicas en la temporada 2009-2010 fue de 3.858 hás. (31% más que en el período anterior), enviando un total de 5.297.301 litros de vinos, principalmente a Europa (77,7%) y Norteamérica (19,3%).
Sin duda, la tendencia de los países desarrollados, con consumidores que exigen cada vez más productos frescos y de calidad, y ambientalmente sustentables, representan un mercado de alta importancia para nuestra oferta orgánica y, por ello, ProChile ha venido apostando por el sector. Este año nuestra institución apoyó la participación de un grupo de empresas chilenas que participaron en la Feria BioFach, en Nuremberg, Alemania, considerada la más importante y extensa feria orgánica de Europa y el mundo, punto de encuentro de los expertos internacionales del mercado ecológico.
A pesar de la crisis económica, el sector de productos orgánicos en Alemania ha seguido creciendo en los últimos años. El año pasado el Ministerio de Agricultura germano tenía en sus registros alrededor de 21 mil empresas de este rubro, con un crecimiento de 6,2% en relación a 2009. Asimismo, el número de importadores aumentó en un 15,3%, y aunque reflejan sólo el consumo alemán, puede estimarse que son datos representativos de la tendencia actual de los mercados y en particular de Europa.
Por otro lado, países menos desarrollados están avanzando también en normativas y autorizaciones para este tipo de productos. Por ejemplo, el año pasado Chile fue incorporado en el listado de países que pueden exportar productos orgánicos a Taiwán. México aprobó en 2010 una reglamentación de productos orgánicos, convirtiéndose en el octavo país de Latinoamérica en suscribirse a los principios que dicta la Federación Internacional de Movimientos Orgánicos, tras Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Estados Unidos y Guatemala.
En definitiva, la tendencia de los mercados nos indica que la agricultura orgánica puede contribuir enormemente al desarrollo de la industria agroalimenticia de Chile, potenciando el valor agregado de nuestras exportaciones agropecuarias.